El nuevo ciclo olímpico guatemalteco tiene entre sus estrellas a siete jóvenes mujeres que buscan el tan deseado oro olímpico. Con su clasificación quieren ser ejemplo para todas aquellas que dejaron de luchar por sus sueños.

Hablar de Juegos Olímpicos es recordar momentos que dieron la vuelta al mundo con un gran mensaje a la humanidad. Admirar la actuación de Nadia Comaneci, la niña rumana de 14 años, quien obtuvo siete marcas perfectas en gimnasia, algo que ningún otro atleta ha logrado, o ver cómo figuras del atletismo como Elena Isinbaeva doblegan cualquier récord olímpico.
Es justo mencionar que no fue sino hasta en 1900 cuando los juegos toman el camino de la igualdad al incluir en las competencias a aquellas que en un principio se creyó no eran dignas para participar en ellos: las mujeres.
Las mujeres en las Olimpiadas
Pioneras como las francesas Filleaul Brohy y Marie Ohnier fueron un rompehielo, demostraron que cuando se trata de ser la mejor del mundo las mujeres tienen mucho que decir. Al respecto, la historia de los Juegos Olímpicos señala que fue Charlotte Cooper la primera mujer quien ganó una competencia de tenis en los Juegos de París de 1900.
En 2012 la ciudad de Londres recibirá a más de cinco mil mujeres con un solo objetivo: colgarse una medalla de oro en el cuello y llenarse de orgullo en lo más alto del podio con las notas de su himno nacional.
Con el pasar de los años las mujeres han ganado terreno en las Olimpiadas, pero muchas veces sus triunfos son opacados por las hazañas de otros atletas que, aunque igual de importantes, demuestran que también la notoriedad es una competencia que debe ganarse.
En los Juegos de Beijing 2008, el nadador estadounidense Michael Phelps logró lo que se dijo era 'imposible, formidable e inigualable'. El Tiburón de Baltimore, como se le conoce, contabilizó 16 medallas, ganadas a lo largo de dos olimpiadas (Atenas 2004 y Beijing 2008), un récord por demás impresionante.
Lo que muchos desconocen es que quien ostenta el récord de medallas ganadas en las olimpiadas es una mujer: Laryssa Latynina, con 18 preseas ganadas en tres ciclos olímpicos (Melbourne 1956, Roma 1960 y Tokio 1964), hasta hoy la máxima ganadora. La diferencia entre Latynina y Phelps es que de ella casi no se sabe nada y aunque se reconoce su logro dentro de la gimnasia son pocos los espacios que se dedican a dar a conocer la historia y logros de esta admirable atleta.
Como comenta el periodista deportivo Miguel Vidal, en una entrevista la misma Latynina reconoce que la cobertura mediática en ocasiones se encarga de 'levantar ídolos de forma espectacular', pues los atletas de hoy serán recordados mañana y siempre.
Guatemaltecas en los Juegos
Aunque la celebración data del año 770 antes de Cristo y se reactivó durante el siglo XIX, no fue sino hasta 1952 cuando Guatemala logró enviar una delegación a los Juegos de Helsinki, en los cuales participaron 23 connacionales. En esa oportunidad clasificaron dos mujeres: Graviola Ewing en atletismo y Dolores Castillo en clavados.
Desde entonces, la bandera nacional ha ondeado en la villa deportiva y si bien ningún atleta guatemalteco ha logrado ganar una presea dorada, cada participación ha hecho que todo un país sueñe y sienta que el oro está cada día más cerca.
En el capítulo de la historia olímpica guatemalteca están grabados los nombres de 28 mujeres que tuvieron la valentía suficiente para enfrentarse a otras deportistas del mundo. Para Londres 2012 siete jóvenes atletas lograron su clasificación, algo que no se alcanzaba desde los Juegos de Atenas en 2004.
La participación de las atletas guatemaltecas se guarda como muestra de que todo se logra si se pone el empeño y dedicación suficientes. Entre las más recordadas se encuentran las rutinas de Luisa Fernanda Portocarrero, en la barra de equilibrio en Barcelona 1992, quien logró posicionarse en el lugar 18 de la participación general, contra representantes de las máximas potencias en gimnasia como Rusia, Rumania, China y Estados Unidos.
En la historia reciente no dejan de sorprender los logros de Blanca Morales, puesto 21 de la general de natación; en taekwondo Euda Carías, quien obtuvo el quinto lugar en la categoría de 49 kilogramos, y Heydi Juárez, el cuarto en 67 kilogramos, ambas en Atenas 2004.
A decir de Juan Zanassi, miembro de la Academia Olímpica y colaborador del Comité Olímpico Guatemalteco, las mujeres guatemaltecas han tenido un brillante desempeño en muchas disciplinas deportivas. Además de las clasificadas, se pueden mencionar las hazañas de la montañista Andrea Cardona y las glorias alcanzadas por 'la sirenita' Gisela Morales.
Las cartas para 2012
Conocer a siete atletas olímpicas guatemaltecas es algo impactante y ver de cerca la seriedad con que toman sus entrenamientos hace imposible no compartir su emoción cuando hablan de este logro.
A partir del 27 de julio Andrea Aldana, Astrid Camposeco, Ana Sofía Gómez, Elizabeth Zamora, Jamy Franco, Mayra Herrera y Mirna Ortiz demostrarán que su lugar en los Juegos Olímpicos no es mera casualidad, pues van con todo para demostrar que son las mejores del mundo.
Navegación a vela, Andrea Aldana, devoción
'Quiero ser un buen ejemplo, Dios es el capitán de mi barco y yo sé que con él podemos hacer la diferencia entre las demás competidoras, eso quiero hacer en Londres'.
Desde muy pequeña Andrea sintió el llamado del mar, se inició como surfista y luego se interesó por la navegación a vela, deporte que adoptó en un curso de vacaciones. Aunque al principio no se le tomó en serio por su edad, poco a poco fue ganando notoriedad.

Hoy ve su clasificación como la gran responsabilidad de poner en alto el nombre de Guatemala, convirtiendo ese sueño en su principal objetivo.
'Mis creencias me dicen que todos mis logros son obra de Dios a través de mí. Eso te da paz, inteligencia, sabiduría y fuerza moral. Este logro no soy yo, sino su obra en mí', dice con profunda devoción.
Para Andrea el apoyo de su familia, principalmente el de su mamá, ha sido crucial para lograr el nivel que hoy la hace parte de la élite de la regata de Guatemala. A eso también agrega que el respaldo recibido por la Federación de Navegación a Vela le ha permitido mejorar su desempeño.
Su compromiso por este deporte la hizo poner en pausa su carrera de estudios de diseño industrial, algo que ella ve como un sacrificio que al final está rindiendo frutos. Su sueño de convertirse en atleta olímpica comenzó hace cuatro años y en sus propias palabras 'es algo que aún no puedo creer. Es vivir un sueño que pocos han logrado en poco tiempo'.
El mejor consejo que comparte con las mujeres guatemaltecas es que se entreguen a lo que les gusta hacer, la clave del éxito es creer y tener fe y tomar las pequeñas promesas, hacerlas tuyas y hacer que se cumplan, 'todo se puede con disciplina, con objetivos bien planteados y tener muchas ganas de hacerlo. El único obstáculo entre tú y tus sueños eres tú mismo'.
Foto: Cortesía Andrea Aldana
Halterofilia, Astrid Camposeco, perseverancia
'En Guatemala todos deberíamos luchar juntos. El desarrollo se frena por la desigualdad. Con el deporte podemos inspirar a otras mujeres para que puedan sobresalir en cualquier campo'.
Se dice que la halterofilia o levantamiento de pesas es un deporte masculino. Este año el equipo femenino de esa disciplina logró derribar esta barrera al conseguir una plaza para competir en Londres y la llamada para luchar por la medalla es Astrid Camposeco.

Con residencia en Quetzaltenango, Astrid recuerda que su sueño empezó cuando tenía cuatro años y claramente resuena lo que le dijo a su abuelo 'yo quiero estar ahí algún día'. Esta idea se fue madurando hasta que a los 14 años empezó a practicar el levantamiento de pesas, aunque al principio su mamá no estuvo de acuerdo porque con ello dejaba un buen desempeño en triatlón.
'La clasificación es algo muy valioso porque es la primera vez que una guatemalteca compite en levantamiento de pesas en una olimpiada. Abrirse las puertas en cualquier campo es costoso y más si se es mujer, pero si uno derriba esas barreras es bastante satisfactorio, te deja una sonrisa por lograr algo que todos piensan que es imposible', explica.
Algo que Astrid dice haber aprendido en la práctica de este deporte es a ser muy paciente y realista, pues aunque se crea estar lista para avanzar al siguiente nivel muchas veces se aprende que no es así, con frecuencia de formas muy dolorosas.
'El mensaje que le quiero dar a las mujeres es que cuando una se propone algo lo puede lograr de una y mil formas, todo está en tener la voluntad y trabajar durísimo'.
Foto: Cortesía Comité Olímpico Guatemalteco

Gimnasia, Ana Sofía Gómez , precisión
'Por ahora, todos mis sacrificios han valido la pena. Cuando crezca más podré hacer las cosas que hoy no puedo'.
Con 16 años es la atleta más joven de la delegación guatemalteca. Su mamá cuenta que desde pequeña demostró ser una niña en extremo hiperactiva, por lo que decidió inscribirla en clases de gimnasia los fines de semana. Los frutos de esa decisión son las medallas de oro y plata ganadas en los juegos Panamericanos de Guadalajara en 2011.
Con esos logros Ana Sofía se convirtió en la máxima exponente de la gimnasia nacional, lugar que ocupó en su momento Luisa Fernanda Portocarrero, quien deslumbró en los Juegos de Barcelona en 1992.
Como lo dice su entrenador en una entrevista a una cadena internacional de noticias, la pequeña gimnasta se ha convertido en una atleta completa teniendo como aparato favorito la barra de equilibrio, la cual requiere de mucha concentración y movimientos precisos.
Fotos: Cortesía Comité Olímpico Guatemalteco
Marcha, Jamy Franco, optimismo
'Dios ya había decidido tenerme aquí, por Él volví a practicar este deporte y por Él voy a dar lo mejor de mí'.
Luego de estar retirada por dos años, Jamy vuelve por todo lo alto para lograr una clasificación olímpica. Para ella, que todo el equipo femenino de marcha haya clasificado es un gran mensaje para las mujeres. 'Para mí es algo muy bello y un gran compromiso porque de ser un sueño pasó a ser una realidad. Es como estar en la universidad y llegar ahí es como una graduación' dice.

Alejada de las pistas por varias lesiones hoy tiene el optimismo de hacer un buen papel gracias a las medallas obtenidas en los juegos Panamericanos de Guadalajara, en donde ganó la medalla de oro en su especialidad.
Para Jamy el apoyo de otras mujeres como su mamá, su suegra y sus compañeras de equipo ha sido muy importante en su carrera para ganar las medallas.
Ella se caracteriza por su positivismo, incluso cuando ha sido blanco de burlas que lejos de ser un obstáculo son una motivación que le ayudan a construir y luchar para hacer lo que más le gusta, marchar.
'Creo que no hay peores momentos en el deporte, lo que hay son tropezones que te hacen ver lo que estás haciendo mal. Dios hace las cosas para que uno mejore en algo y cambie'.
Jamy está convencida de que las mujeres son capaces de muchas cosas, 'en algunos sentidos somos más fuertes que los hombres y también más dedicadas, lo que nos da ventaja para practicar los deportes o cualquier otra cosa. Luchen por sus sueños y que no les importe lo que les diga la gente'.

Marcha, Mirna Ortiz, tenacidad
'Creo que lo que más da fuerza para competir son las opiniones negativas de la gente. La mejor prueba de que están equivocados es demostrando que puedes hacer las cosas'.
La carrera de Mirna Ortiz está llena de sorpresas. En 2011 estableció un nuevo récord mundial en la caminata de 20 kilómetros, al terminar la prueba con un tiempo de una hora con 30 minutos y 41 segundos.
El récord nacional estaba en manos de otra guatemalteca, Teresita Collado desde mayo de 2002, con un tiempo de una hora, con 41 minutos y 56 segundos.
Con su clasificación Mirna espera competir con sus compañeras por la medalla de oro olímpica, pues en 2011 consiguió la plata para Guatemala en los Panamericanos de Guadalajara. También madre de familia, espera poder hacer un buen papel en las justas deportivas.
Con mentalidad ganadora quiere demostrar que los sueños son posibles cuando se trabaja en equipo y con el apoyo de muchas personas que buscan verlas en lo más alto del podio, como recompensa a su entrega y dedicación.
Taekwondo, Elizabeth Zamora, convicción
'Espero dar lo mejor de mí, poner en práctica todo lo que he entrenado, que todo lo que haga sea con muchas ganas y entusiasmo y ese sea mi día'.
La historia de Elizabeth en el taekwondo comenzó hace cuatro años cuando decidió elegir un deporte olímpico con miras a lograr una clasificación. Hoy que ya consiguió un boleto a Londres, explica que siente una alegría muy grande por cumplir un sueño.

'Me siento orgullosa de haber puesto el nombre de mi país en alto desde el momento en que clasifiqué y de poder representarlo, pero también es un compromiso y una responsabilidad grandes', afirma.
Con 19 años espera poner en práctica todo lo que los entrenamientos y combates han forjado. Con el agradecimiento a Dios, su familia y compañeros de equipo, la federación y al Comité Olímpico Guatemalteco.
Lejos de ver esta clasificación como el cierre o el final, Elizabeth tiene planificado entrenar duro para los ciclos olímpicos venideros y como plan adicional para compartir sus conocimientos en un gimnasio.
Con la experiencia adquirida el consejo es que no solo basta soñar, hay que luchar por alcanzar las metas. 'Confíen en Dios porque Él les va a mostrar el mejor camino. Sean perseverantes porque nada es fácil, pero la recompensa siempre es grande. Hay que fijarse metas y cuando las logren traten de fijarse nuevas, no dejen de luchar nunca'.
Fotos: Cortesía Comité Olímpico Guatemalteco

Marcha, Mayra Herrera, competitividad
'Cuando yo marcho siento que nací para esto. Aunque muchas personas digan lo contrario, yo siento que nací para sobresalir en este deporte'.
Mayra inició su travesía en la marcha a los once años, pero reconoce que su deseo por lograr una clasificación a los Juegos comenzó hace un año. El hecho de ser madre no ha sido impedimento para someterse a fuertes entrenamientos, donde las rivales más fuertes son sus compañeras de equipo.
'Debe existir la rivalidad entre nosotras porque es algo que nos ayuda. Mantenemos una buena relación entre las tres, pero al mismo tiempo somos rivales en una competencia sana', aclara. Para Mayra no solo es importante participar, sino llevar la mentalidad de ganar, enfocarse en ser la mejor.
La experiencia de los Juegos Panamericanos le dio prestigio a los marchistas guatemaltecos. Solo cuatro países en el mundo tienen clasificados a sus equipos de mujeres en caminata y Guatemala es uno de ellos. De una familia de marchistas, pues su hermano también practica este deporte, ella siente especial orgullo de sus logros y el motor que la impulsa a ser mejor es su hijo.
Su mensaje es que debe tenerse la mente positiva todo el tiempo, a pesar de las adversidades hay que salir adelante. Tener hijos no es impedimento para luchar por los sueños, se puede lograr con perseverancia.
'Nunca deben perderse de vista los objetivos, no hay que hacer las cosas solo por hacerlas hay que tener objetivos claros'.
Foto: Cortesía Comité Olímpico Guatemalteco
Por Juan Carlos López
Ilustraciones e infografía: Gerber Sarazúa.
Fuentes: Archivo Comité Olímpico Guatemalteco, teléfono (502) 2223-9500,
www.cog.org.gt Sergio Camargo, presidente del Comité Olímpico Guatemalteco, teléfono (502) 2223-9500,
www.cog.org.gt Julio Motta Pensabene, especialista en Medicina del Deporte y el Ejercicio, y presidente de la Asociación de Medicina del Deporte de Guatemala, teléfono (502) 2331-1141,
mottapensabenej@yahoo.com Comisión de la Mujer y el Deporte, teléfono (502) 2223-9500,
comisionmujerydeporte@cog.org.gt Confederación Deportiva Autónoma de Guatemala, Cdag, teléfono (502) 2412-7500,
www.cdag.com.gt Federación Nacional de Atletismo, teléfono (502) 2385-1215,
www.atletismoguate.com Federación Nacional de Gimnasia, teléfono (502) 2331-9757,
www.fegimgua.org Federación Nacional de Levantamiento de Pesas, teléfono (502) 2339-3805,
www.fedepesas.org.gt Federación Nacional de Taekwon Do, teléfono (502) 2369-1171,
www.tkdguatemala.com Federación de Navegación a Vela, teléfono (502) 2328-8888,
www.velaguate.org
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