Antes de adquirir una mascota debes tener el mismo compromiso, paciencia y responsabilidad que se necesita para atender a un niño en casa. Si realmente no estás segura de poder cuidar con responsabilidad a un animal no lo adquieras, pues al no darle el cuidado y atención necesarios, es casi seguro que sufra y desarrolle conductas inapropiadas.