Mujer TotalLa Encuesta Nacional de Salud Materno Infantil 2002 indica que más del 22 por ciento de mujeres tiene su primera experiencia sexual antes de cumplir los 15 años de edad; y el 59.8 por ciento de hombres, entre los 15 y 19.
El artículo 9 de la Ley de Acceso Universal y Equitativo de Servicios de Planificación Familiar y su integración en el Programa Nacional de Salud Reproductiva, establece: El Ministerio de Educación, el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, MSPS, y el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, IGSS, en coordinación con otras organizaciones públicas y privadas, diseñarán una estrategia que asegure la provisión de servicios integrales y diferenciados para los y las adolescentes, estableciendo mecanismos que faciliten la articulación e integración con otros sectores, entre ellos: el Ministerio de Educación y el Vice-Ministerio de Cultura y Deportes, promoviendo el enfoque de derechos y responsabilidades.
El capítulo III de la ley se refiere a la necesidad de establecer mecanismos de comunicación para hacer viable un cambio de comportamiento en la población. El artículo 10 señala: El MSPAS, en coordinación con el Ministerio de Educación y otras organizaciones públicas y privadas sectoriales, deben incluir en la currícula de formación contenidos sobre: derechos y responsabilidades para la promoción y auto cuidado de la salud, sexualidad y embarazo precoz y no deseado, como factores de riesgo que contribuyen y afectan la morbimortalidad materno-infantil.
En cuanto a la edad de los estudiantes que serán instruidos en este sentido, Nineth Montenegro, diputada al Congreso de la República, explica: “tendría que ser desde el sexto grado de primaria”. La funcionaria sugiere crear una nueva materia”. De acuerdo con Edwin Morales, ginecólogo y gerente de servicios médicos de Aprofam, es importante incluir el tema de género.
Karla Castro, representante de la Asociación de Mujeres en Solidaridad, quien participó en la elaboración de propuestas que organizaciones de la sociedad civil aportarán a la comisión que elaborará el reglamento base de la Ley de Planificación Familiar, expresa: “Algunos llevamos muchos años educando jóvenes -en esta materia- y podrían utilizar nuestro plan de estudios que incluye contenidos sobre autoestima, sexualidad, sexo, métodos anticonceptivos, embarazos no deseados, infecciones de transmisión sexual -incluyendo SIDA- y, en algunos casos, violencia e incidencia política”.
De acuerdo con Alejandro Silva, coordinador del Programa Nacional de Salud Reproductiva del Ministerio de Salud, personal experimentado trabaja actualmente en la creación de propuestas: “Se habla de capacitar a los maestros -en la materia-”. Según Silva, las estrategias también tendrán una faceta informal para alcanzar a todas aquellas personas que no tienen acceso a la educación formal. Para ello se capacitará a líderes comunitarios.
Edwin Morales concluye el tema con una aseveración: “Es necesario que la población tenga información real porque una persona informada toma mejores decisiones”.
Lili Beteta