SaludLa cirrosis hepática está entre las primeras 12 causas de muerte por enfermedad a nivel mundial. En nuestro país su origen más común es la ingesta inmoderada de alcohol, así como los virus de hepatitis B y C; pero en algunas ocasiones los pacientes tienen más de un factor desencadenante, lo que acelera la aparición de la enfermedad.
Con frecuencia la cirrosis se asocia con alcoholismo crónico debido a la contaminación de los tejidos del hígado con lo etílico, pero la enfermedad también puede ser producida por la inflamación y los daños que causan la hepatitis B y C, las cuales producen lesiones hepáticas que se detectan con el transcurrir de los años. Otra causa frecuente son las enfermedades metabólicas que trastornan las sustancias necesarias para el buen funcionamiento del organismo.
De acuerdo con la oncóloga Eugenia Samcam, es común que con la cirrosis el tejido normal del hígado cambie su textura suave y sana, por una apariencia fibrosa y nodular. Esto ocasiona en el organismo la acumulación de líquido en el abdomen -ascitis-, trastornos en el sangrado -coagulopatía-, aumento en la presión de los vasos sanguíneos -hipertensión portal-, así como confusión o cambio en el nivel de conciencia -encefalopatía hepática-.
En algunos casos los síntomas se manifiestan cuando la enfermedad no ha avanzado, y en otros aparecen de un momento a otro. La afección hepática provoca diversidad de complicaciones, pues de la salud del hígado depende el bienestar físico general, porque éste neutraliza o elimina toxinas en la sangre y produce agentes inmunitarios que controlan las infecciones.
Hay pacientes cirróticos que en una primera etapa no presentanindicios. Sin embargo, a medida que la glándula se va cubriendo contejido cicatrizante y duro, su función hepática comienza a fallar.
La producción de las proteínas necesarias para que la sangre coagule setorna lenta o se detiene. Como consecuencia aparecen moretones o seproducen hemorragias nasales, así como enrojecimiento de las palmas delas manos.
De acuerdo con el gastroenterólogo Mynor Aguilar, la disfunción delhígado también ocasiona hinchazón y acumulación de líquidos -edema yascitis-. Esto sucede debido a que la glándula pierde su capacidad defabricar la proteína albúmina.
Cuando el tejido del hígado se endurece impide eliminar las toxinas dela sangre, por tanto las acumula en el torrente sanguíneo y con el pasodel tiempo en el cerebro. Esto hace que los venenos entorpezcan elfuncionamiento mental y se produzcan cambios en la personalidad,estadios de coma y/o hasta la muerte.
La sangre de los intestinos y del bazo es transportada lentamente porla vena porta al hígado, lo cual incrementa la presión en los vasos delestómago y del esófago, formando várices propensas a reventarse sin quela persona ejecute un movimiento que requiera esfuerzo.
El daño que produce la cirrosis en el hígado no puede revertirse, perola medicación adecuada logra detener o retrasar el avance de laenfermedad y reducir las complicaciones. Pero depende de la causa y elestado de cada paciente, por eso el tratamiento está orientado almanejo de las dificultades y a prevenir un daño hepático posterior.
De acuerdo con el patólogo René Mata, para diagnosticar esta enfermedadhay que practicar varias pruebas de laboratorio, hacer un historialclínico, exámenes físicos y estudiar el hígado por medio de unabiopsia. Al definir la existencia de la enfermedad, existen opcionesde cura que pueden mejorar la calidad de vida del paciente. Según eldiccionario Merck de la salud y la familia, es posible que el médicotrate las várices sangrantes del esófago por medio de una endoscopiadigestiva alta o a través de una esclerosis.
La ascitis -exceso de líquido abdominal- puede manejarse condiuréticos, restricción de sal y agua, así como eliminación delíquidos. La coagulopatía se trata con productos sanguíneos o vitaminaK. En el caso de encefalopatía, algunas veces se utilizan antibióticosespeciales para depurar la sangre. Si la cirrosis progresa y seconvierte potencialmente mortal, debe considerarse la posibilidad derealizar un trasplante de hígado.
En el aspecto emocional los médicos sugieren acudir a grupos de apoyo,cuyos miembros comparten experiencias y problemas comunes. Tomarmedidas preventivas contra esta enfermedad es la mejor arma paramantener un hígado sano.
Por Yeni Leiva
Fuentes: Eugenia Samcam Navarrete, doctora en medicina interna, hematología y oncología. René Blanco, patólogo. Mynor Aguilar, gastroenterólogo. Fundación Internacional de la Hepatitis (HFI).