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Cuando el conejito se hospede en casa verás que estará temeroso porque el lugar es nuevo para él, ayúdalo ubicando su jaula en un rincón donde se sentirá tranquilo y protegido. Por seguridad y limpieza conviene que ésta tenga como mínimo 60 centímetros de largo por 40 de ancho, así podrá desplazarse cómodamente.
En la bandeja de la jaula coloca material absorbente orgánico como virutas de madera o aserrín prensado para que neutralicen los malos olores. Es importante que cada día retires sus residuos y, al menos una vez por semana, limpia toda la jaula.
Esta mascota se alimenta de concentrado, legumbres, verduras, repollo y lechuga. Entre sus accesorios incluye un bebedero -elige uno de goteo- y un comedero que tenga peso. Además, le es útil una pieza de madera que pueda roer para desgastar sus dientes. Si es posible coloca dentro de la jaula una caseta fabricada con madera para que pueda guarecerse del frío o del excesivo calor.
Precaución
Nunca utilices la arena indicada para gatos porque perjudica su salud, en especial le provoca problemas respiratorios y lesiones en sus patas. Descarta también el papel periódico porque se lo devoran y la tinta es dañina para su organismo. Recuerda que es importante que lo desparasites, asesórate con el veterinario.
A continuación te sugerimos algunos consejos para que tu huésped esté satisfecho en su nuevo hogar.
• Cuando quieras que salga ábrele la puerta para que lo haga solo. No lo obligues.
• Para que entre en ella basta con que lo persigas por unos minutos.
• Después de cargarlo y acariciarlo déjalo en la puerta de su recinto para que entre por su propia voluntad.
• Es mejor que coloques su recipiente de comida cerca de la entrada de la jaula, para no molestarlo cada vez que debas llenarlo. Si no es posible, coloca allí la comida cuando esté fuera.
• Acostumbra limpiar la jaula cuando el conejo no esté dentro de ella.
• Aunque tu objetivo sea dejarlo libre por toda la casa debes empezar poco a poco. Primero coloca la jaula en un espacio pequeño y deja abierta la puerta, asegúrate de que no haya cables ni objetos peligrosos. Establece reglas para que no olvide dónde debe hacer sus necesidades fisiológicas.
Karla Rímola