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Algunos hombres peligrosos y violentos intentan ocultar sus rasgos agresivos, pero aplican estrategias para manipular a la mujer. Su único objetivo es controlar la relación, sin dejar espacio para que su pareja se desarrolle en sus diversos roles.
Por lo general el agresor es una persona impulsiva, insegura, dependiente y con grandes necesidades de atención y afecto. Estos sentimientos le hacen sentir celos desmedidos y caer con facilidad en actitudes agresivas.
Existen diferentes tipos de agresores. Algunos mantienen un patrón de superioridad y no tienen tolerancia a la crítica, mientras otros se mantienen en estados depresivos, son manipuladores, se muestran ante los demás como víctimas o tienen tendencias suicidas, entre otras características.
El perfil de la vícti-ma con regularidad se relaciona con mujeres cuya baja autoestima propicia este tipo de relación. En algunos casos se trata de mujeres que han crecido con padres violentos, frecuentemente alcohólicos y esto les hace sentir la necesidad de hacer cambiar a su progenitor. Durante su edad adulta manifiestan esta misma intención con su pareja y creen que las cosas mejorarán con el tiempo, pero la situación se vuelve más conflictiva a cada momento.
Si piensas que estás involucrada en una relación con características similares, es tiempo de evaluar los pasos a seguir y tomar una decisión para corregir su rumbo o para terminarla por completo.
Durante el noviazgo es cuando se presentan los primeros rasgos de violencia y por ello la mujer debe estar pendiente de estos signos de alarma, asegura Esperanza Barba, terapeuta familiar.
Una buena relación afectiva debe ser pacífica, respetuosa y rechazar todo tipo de agresión física y verbal, comenta Walter Riso en su libro Ama y no sufras. El autor describe que la característica fundamental del amor no violento es la capacidad de renunciar al poder para evitar herir a la persona amada.
Las siguientes instituciones pueden ser de ayuda si atraviesas problemas de violencia intrafamiliar.
• Fundación sobrevivientes, teléfono 2285-0100.
• Programa nacional para la prevención y erradicación de la violencia intrafamiliar, PROPEVI, teléfono 2253-5888.
• Bufete popular Universidad de San Carlos de Guatemala, teléfono 2232-2448.
• Procuraduría de los Derechos Humanos, teléfono 2424-1717.
• Procuraduría General de la Nación, Unidad de los Derechos de la Mujer, teléfono 2248-3200, extensión 214.
• Ministerio Público, oficina de atención a la víctima y denuncias permanentes teléfono 2411-9191.
• Centro de investigación y capacitación y apoyo a la mujer, CICAM, teléfono 2335-2172.
Por Ingrid Reyes
Fuentes: Esperanza Barba, terapeuta familiar. Ante el abuso, la violencia y el maltrato siento dolor y angustia, de Alejandra Palacios, psicóloga clínica.
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