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La cuenta regresiva empezó, la euforia de la temporada está por llegar a su máximo nivel y lo más probable es que te estés preparando para disfrutar, pero ¿estás lista para prevenir? Ten en cuenta que el verano trae calor y placer, pero también viene acompañado de riesgos para tu salud y la de tu familia.
Independientemente de si vas a un sitio turístico, te quedas en la casa o sales a ver procesiones, es indispensable que tomes todas las precauciones a tu alcance para no ser blanco de enfermedades y accidentes comunes de la época. Estos son algunos ejemplos:
Estómago: Infecciones gastrointestinales, intoxicaciones, deshidratación y diarreas
• Evitar el consumo de comidas, frutas o refrescos de dudosa higiene o mal cocinados
• No tragar agua de las piscinas
• Lavarse las manos antes de comer
• Minimizar el consumo de alimentos enlatados, verificar la fecha de venci- miento y que estén bien cerrados
• Tomar dos litros de agua purificada o hervida al día.
Ojos: Conjuntivitis
• No frotar los ojos con las manos sucias
• Evitar el contacto con personas infectadas
• Usar lentes de agua en la piscina
• No compartir gotas ni automedicarse
• Nadar sin lentes de contacto y guardarlos en el lugar indicado.
Área genital: Infecciones de transmisión sexual y vaginitis
• Utilizar condones durante las relaciones sexuales
• Evitar sentarse en baños públicos
• No usar ropa o prendas íntimas muy ajustadas o de materiales sintéticos
• Secar bien el área genital.
Piel y boca: Deshidratación e insolación
• Si se reseca la boca: tomar abundante agua pura y quitarse del sol
• Si hay insolación resequedad de boca, mucosas y piel, mareos, desvanecimiento y lengua blanca y áspera: recostar a la persona en la sombra, rodearla con toallas húmedas y darle suero oral.
Piel: Alergias, irritaciones, piquetes de insecto y quemaduras solares
• Usar un bloqueador con pantalla de protección solar 60, siguiendo las instrucciones del envase
• Utilizar repelente o malla protectora contra insectos
• No permanecer mucho tiempo en la piscina si el agua tiene demasiado cloro
• Evitar tocar o rascar cualquier grano o piquete
• Moderar la exposición al sol, eligiendo las horas en las cuales la radiación sea menos intensa
• Bañarse después de salir de la piscina o el mar
• No prestar ni utilizar toallas, calzonetas o ropa interior ajenas
• Usar siempre toallas secas
• No consumir alimentos que produzcan alergia y llevar siempre un antihistamínico.
Pies: Tiña (hongos), quemaduras y cortaduras
• Secar bien los pies después de bañarse
• Usar talcos o lociones para controlar la sudoración excesiva
• Evitar ponerse los zapatos, calcetas o calcetines con los pies mojados
• No usar zapatos húmedos fuera del agua ni caminar descalza
• Calzar zapatos ventilados o sandalias.
Por Maria Reneé San José
Fuente: Doctora Lucrecia Hernández Morales, médica general. Alejandro Eguilleor, secretario de la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria, web site: www.larebotica.es