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Bebés prematuros, la lucha para sobrevivir

junio - 2009

A veces el nacimiento de un hijo se convierte en una mezcla entre preocupación y temor, más que de alegría. En especial cuando los padres se enfrentan al desafío de cuidar a un bebé prematuro.

“Desde anoche soy mamá de Joaquín, de 25 semanas de gestación. Imagínense cómo me siento, la incertidumbre que tenemos mi esposo y yo, pero también la enorme esperanza de que todo salga bien. Sabemos que estas 48 horas son críticas… Estoy muy angustiada, daría todo por estar en su lugar y que no le pase nada”.

Este es el comentario que Cynthia* dejó en un foro y refleja su inquietud natural por estrenarse como madre de un bebé prematuro. Así se denomina a los infantes que nacen antes de las 37 semanas de vida intrauterina.

Hablando en términos de la viabilidad que tiene un neonato de sobrevivir en Guatemala, ese tiempo puede reducirse a las 28 semanas de gestación. En algunos países desarrollados se ha logrado fijar el límite hasta las 23 semanas, comenta el pediatra neonatólogo Carlos Paredes Morales.

Hablemos de las complicaciones
El problema principal de un bebé prematuro es la inmadurez de sus órganos por falta de desarrollo, por eso todos los nacimientos antes de tiempo son de riesgo. Cuando no hay infección, el recién nacido presenta complicaciones que varían según cada caso. 

Entre ellas:
• Dificultad respiratoria tipo uno o enfermedad de la membrana hialina: el más frecuente y temido de los problemas respiratorios
• Bajo peso al nacer: menos de 2,500 gramos -5.5 libras-. Pueden presentar muy bajo peso al nacer, MBPN, -abajo de l,500 gramos, unas 3.3 libras-
• Reflujo y dificultades en la succión y deglución
• Enterocolitis necrosante: el problema gastrointestinal más severo, es como un infarto intestinal
• Atresias intestinales, entre otras.

Conoce las causas 
El doctor Paredes y el ginecólogo Álvaro Cuyún coinciden en que la mayoría de partos prematuros en Guatemala se deben a infecciones de las vías urinarias, además de:
• Falta de control prenatal
• Infecciones de TORCH -toxoplasmosis, citomegalovirus, herpes y rubéola congénita-
• Enfermedades como diabetes, asma, obesidad, anemia, desnutrición, insuficiencia renal, hipertensión, tétanos, varicela, sarampión o tuberculosis
• Apendicitis o cálculos en la vesícula
• Drogadicción, alcoholismo y tabaquismo
• Embarazos múltiples
• Demasiados partos o historia de partos prematuros
• Incontinencia del cuello de la matriz, problemas en el útero y placenta previa
• Malformaciones congénitas, entre otras.

Los cuidados que requiere
• Los bebés de 2.5 a 3 libras de peso deben permanecer en una incubadora. En el hospital necesitarán oxígeno y/o alimentación especial por medio de una sonda orogástrica
• Un bebé de cuatro libras de peso puede irse a casa. Tiene buena deglución y puede ser alimentado con lactancia materna
• En casa procura un ambiente limpio, ventilado y a una temperatura entre 20 ó 25 grados
• No lo abrigues demasiado. Sudar le hará perder líquidos
• Al dormir, acuéstalo de espaldas y no boca abajo, sobre un colchón firme y sin almohada
• Aliméntalo con leche materna o una fórmula especial recomendada por el neonatólogo. Al comienzo necesitará comer entre ocho y 10 veces al día. Si notas que moja de seis a ocho pañales diarios es señal de que está recibiendo suficiente leche
• Vigila que el pediatra prescriba exámenes específicos de visión y audición para descartar daños, o bien para hacer un diagnóstico temprano y corregir cualquier inconveniente a tiempo
• Llévalo a chequeos médicos periódicamente y consulta por cualquier síntoma extraño.

Mitos y realidades

¿El próximo bebé también será prematuro? Si la causa primaria persiste, sí. Es decir si fue por incontinencia del cuello de la matriz o por una infección, y la madre no sigue un tratamiento su segundo niño pasará por lo mismo. 

¿Un niño nacido a los siete meses tiene más posibilidades de vivir que uno de ocho meses? Es correcto, aunque no es la regla. El sietemesino pesa menos, mientras que el de ocho está más grande, pero es más inmaduro desde el punto de vista bioquímico del pulmón y es más frecuente que tengan dificultad respiratoria.  

¿Existen tipos de sangre incompatibles con el bebé? Sí. Cuando la madre es factor Rh Negativo y su bebé tiene, por herencia paterna, un factor Rh Positivo habrá problemas en partos posteriores que incluso terminan en abortos. Para evitarlo se realizan exámenes de laboratorio en el control prenatal y se aplica una vacuna a la madre, en las 72 horas después del nacimiento de su primer hijo. 

Si uno de los padres tiene sangre tipo A y el otro tipo B el bebé nacerá con ictericia neonatal y habrá que transfundirle sangre, normalmente de tipo O.

Consejos para prevenir un parto prematuro

• Consume ácido fólico y vitaminas del complejo B, cuida tu alimentación y realiza actividad física diaria
• Lleva un control prenatal con un gineco-obstetra, desde el inicio de tu embarazo
• Hazte los exámenes de laboratorio y los ultrasonidos que te prescriba el médico
• Si tu embarazo es de alto riesgo debes ser atendida por un perinatólogo
• Si sabes que el bebé nacerá antes de la semana 37, busca un hospital de cuarto nivel de atención -con salas especializadas para prematuros y cuidados para ti-.


Por Maria Reneé San José

Fuentes: Doctor Carlos Paredes Morales, pediatra neonatólogo. Doctor Álvaro Cuyún, ginecólogo, de la clínica central de Aprofam. Libros: Psicobiología del embarazo y sus trastornos, de Vicente Salvatierra, Ediciones Martínez Roca. Estoy embarazada ¿qué debo saber?, Cristoph Lees, Karina Reynolds y Grainne McCartan, editorial Grijalbo. Sitios web: bebesenlaweb.com.ar Enciclopedia médica Medline Plus www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish www.familydoctor.org

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