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El ejercicio constante tiene beneficios para el organismo, pero los accidentes y lesiones son algunos de los riesgos por practicarlo. La buena noticia es que puedes prevenirlos si tienes una técnica apropiada y sigues algunas indicaciones.
La mala práctica de entrenamiento físico o el uso de accesorios inapropiados provocan serias consecuencias en el cuerpo. Las más comunes son los esguinces, desgarres de músculos y tendones, lesiones de rodilla, dislocaciones y fracturas que provocan hinchazón y dolor. Para evitarlas necesitas de un asesor, en especial si esta rutina no ha sido parte de tu estilo de vida. De lo contrario podrías exigirle a tu cuerpo más de su verdadero potencial y exponerlo a lesiones.
Del mismo modo es apropiado que tengas a tu lado a un especialista en la actividad que practiques, de esta orientación depende que mantengas las posturas y movimientos correctos. “En los gimnasios o en casa las personas muchas veces no tienen asesoría personalizada, lo recomendable es que en las primeras semanas se cuente con el apoyo de un entrenador personal para planificar un programa de ejercicios adecuados, y se soliciten esos servicios cada vez que se quiera cambiar la rutina”, explica Carlos Najarro y Najarro, licenciado en fisioterapia.
Dos formas de lesionarte
Los accidentes o procesos traumáticos que se presentan al momento de ejercitarte son llamados lesiones agudas. Por lo regular son las que necesitan atención médica inmediata, porque están relacionadas con quebraduras, esguinces y/o heridas.
El otro tipo de lesión deportiva es la crónica, la cual es la continuidad de un padecimiento cuando no se respeta el reposo y tratamiento del período agudo. Ésta presenta molestias y dolor, en especial en deportistas de alto rendimiento, explica el entrenador.
La recomendación principal es no dejar pasar cualquier dolor, por leve que sea, porque podría ser el indicio de que algo está mal, así como traer consecuencias graves a largo plazo.
“Primer mandamiento” y otros consejos
Los expertos están de acuerdo que ahora, con los conocimientos que sobre deporte se han desarrollado, las lesiones son prevenibles. La clave está en saber cómo librarse de ellas.
El consejo estrella: nunca debes comenzar a practicar sin previo calentamiento. Mientras te estiras y te mueves, tu corazón y músculos se comienzan a preparar para una actividad más intensa, por ello es la clave para evitar lesiones, según dice Marvin López, entrenador personal.
En general, se sugiere un calentamiento entre 10 y 15 minutos. Comienza por trabajar el cuerpo completo y luego dedícate a las zonas específicas que necesitas ejercitar. “Estos minutos son esenciales para aumentar la temperatura de los músculos y con ello mejorar la elasticidad”, afirma López.
Otra recomendación clave es utilizar el calzado y ropa apropiados. Da un vistazo a las tiendas dedicadas a deportes, donde existe todo tipo de vestuario y zapatos confeccionados y fabricados para mejorar la técnica deportiva, con el único fin de evitar que te lastimes.
Por lo regular, los tratamientos de lesiones incluyen antiinflamatorios, inmovilización con cabestrillos, entablillado, yesos, entre otros. En los casos más severos es posible que se necesite una cirugía para corregir el problema de la lesión.
Si sufres alguna lesión y tienes dolor severo, hinchazón o adormecimiento, llama al médico de inmediato.
Considera el reposo y cumple con el tiempo de rehabilitación para que las áreas afectadas se recuperen.
Por Ingrid Reyes
Fuente: Carlos Najarro y Najarro, licenciado en fisioterapia. Marvin López, entrenador personal. Instituto Nacional de Artritis y enfermedades muscoesqueléticas y de la piel, www.niams.nih.gov