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Adiós a la grasa

junio - 2009

¿Te ves al espejo y ves un brillo excesivo en tu rostro? Se trata de la mezcla de transpiración y grasa que suele incrementarse por estrés, efecto hormonal, alimentación y calor.

Poros abiertos, áreas rojizas, brillo excesivo, barros y espinillas son las características de un cutis graso. Devolverle su aspecto saludable es cuestión de crear y cumplir una rutina diaria de higiene y utilizar productos especiales que neutralicen ese grado elevado de oleosidad.

La clave para devolverle la apariencia fresca y saludable a tu rostro es la limpieza y el uso de productos como gel espumoso y jabón dermatológico. Su aplicación tiene mejores efectos si cuentas con la ayuda de un cepillo facial.

Los principios activos de estos productos penetran por completo en la piel, mejorando su textura, dando como resultado un cutis sano y más receptivo al maquillaje, indica la esteticista Cecilia Larra Bujalance.

Otro paso importante es consultar al dermatólogo para que te recomiende productos médicos y naturales adecuados a tus necesidades. A continuación te sugerimos algunos consejos para que tu rostro permanezca por más tiempo fresco y sin brillos:


Mascarilla de yogur y harina
Prepárala con dos cucharadas de yogur natural y medio pepino triturado. Mezcla y agrégale un poco de harina para ponerla pastosa. A continuación aplícala en las áreas afectadas de tu cara y deja actuar durante 15 minutos. Enjuaga con abundante agua y aplica una crema hidratante.

Desinfecta y nutre
Combina dos cucharadas de yogur natural con unas gotas de limón. Por último agrega un poco de avena para nutrir y exfoliar tu piel. Este preparado te ayuda a que sequen los granos, desinfecta la piel y previene la aparición de manchas. Deja la mezcla sobre tu piel 15 minutos y luego enjuaga con agua. 

Arcilla al rescate
Mezcla una cucharada de arcilla en polvo con una clara de huevo. Procura darle una consistencia pastosa y aplícala sobre tu cutis. Deja actuar por 20 minutos en las áreas afectadas y luego enjuágala con abundante agua.

Agua y maicena
Prepara una pasta de maicena con un poco de agua. Espárcela en tu cara. Pasados 20 minutos enjuágala con agua. Con esta mascarilla tu piel se hidrata y se libra de impurezas.


Estas mascarillas deben aplicarse según tu tipo de cutis:

• Piel mixta: aplícalas una vez por semana.
• Rostro grasoso: dos veces por semana.




• Remoja una bolsa de té en agua tibia destilada, utiliza la infusión como tónico sobre las zonas afectadas y deja que seque sin enjuagar.
• Limpia tu rostro todos los días por la mañana y la tarde, de esta forma evitas la acumulación de suciedad y grasa.
• Tu cutis luce saludable si procuras llevar una dieta equilibrada, de alto contenido de frutas, verduras y fibra soluble. Con esto logras eliminar toxinas de tu organismo y, por ende, tienes una piel más limpia.
• Bebe al menos dos litros de agua al día.
• Si tienes una rutina de ejercicios te conviene destinar una toalla que sea sólo para secar tu cara.  

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