Nutrición![]() |
Disfrutar de unas galletitas integrales acompañadas de una infusión natural, va más allá de satisfacer el deseo de una deliciosa refacción con pocas calorías. Es un aporte nutritivo para nuestro organismo que no tiene comparación y, si aún no te convences, déjanos explicarte las razones.
La invasión de las harinas blancas y refinadas parece hacernos olvidar los beneficios de los productos integrales. Pero la realidad es que los métodos refinados que transforman el trigo, arroz, centeno, avena o maíz en panes, pastas o dulces han hecho que éstos pierdan la parte proteínica y otros componentes nutritivos, indican Susanna Lovati y Franco Castellani, en su libro Alimentos y plantas medicinales.
De acuerdo con estos nutricionistas, al ingerir carbohidratos refinados dejamos de recibir las vitaminas del complejo B. Además reducimos enormemente el consumo de minerales, por ejemplo una porción de pan blanco posee 86 miligramos de fósforo y 14 miligramos de calcio, mientras una porción de pan integral ofrece 423 miligramos de fósforo y 45 miligramos de calcio. Y dejamos a un lado los beneficios más conocidos de las harinas integrales, los cuales son combatir el estreñimiento -por su alto contenido de fibra-, reducir el colesterol y la glucosa corporal.
Pero agudiza tu ojo, porque no basta con comer un producto cuyo empaque o apariencia indique que es integral. Por ejemplo, para que una galleta se considere realmente de este tipo, por lo menos 50 por ciento de la harina que la compone debe conservar la cáscara del trigo o su ingrediente principal, aclara Mara Corado, nutricionista de NuLife.
La experta aclara que tampoco se deben confundir las galletas integrales con productos como barras de granos que, si bien son altos en fibra, tienen mayor cantidad de azúcar y colorantes. Además llevan un proceso industrial que aumenta su contenido calórico.
No se puede generalizar al recomendar una cantidad específica para su consumo diario. Un promedio de ocho a 10 galletas podrían ser suficientes, pero todo depende del plan nutricional de cada persona, así como de su actividad física y peso corporal. Lo que sí debes tener en mente es que, aunque sean deliciosas y nutritivas, comerlas en exceso puede tener efectos contrarios para tu peso y salud.
Sigue las instrucciones de estas recetas para que empieces a disfrutar del sabor y los beneficios de las galletas integrales.
Por Alejandra Cardona