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La salud dental se refiere a todos los aspectos de bienestar y buen funcionamiento de tu boca, en especial de las piezas dentales y mucosa bucal. Por ello, al realizar a diario los procedimientos básicos de higiene oral, controlar la dieta y visitar con regularidad al odontólogo aseguras una sonrisa sana.
En general, casi todas las personas estamos en riesgo de tener caries a lo largo de nuestra vida, si no se le brindan los cuidados apropiados a la boca. El origen es muy simple, ya que los odontólogos indican que cuando la limpieza es deficiente resulta natural desarrollar bacterias o gérmenes que se mezclan con la saliva y residuos de comida, dando como resultado una capa conocida como placa dental, la cual se adhiere a los dientes, desgastando el esmalte y creando orificios.
Esas dolencias casi siempre se manifiestan primero con la gingivitis o irritación de las encías y da como resultado sangrado e inflamación, luego provoca dolor o hasta pérdida total de las piezas. Estos síntomas son más frecuentes en personas entre los 30 y 40 años.
Otra enfermedad que amenaza la salud bucal es la periodontitis provocada por el sarro. Este cálculo dental surge cuando la placa no es retirada y se endurece. A medida que se acumula, las encías se retiran de las piezas dentales y forman una especie de bolsas. Si no se le da tratamiento oportuno crea focos de infección provocando que se destruya el hueso y el ligamento periodontal. Es decir, aunque los dientes estén sanos se aflojan y tienen que ser extraídos por el odontólogo.
Un problema relacionado con la higiene dental es el síndrome de sequedad bucal, común en adultos de la tercera edad. Al estar presente hace más difícil comer, tragar, degustar y hablar. Tiene lugar cuando las glándulas salivales dejan de funcionar correctamente, a menudo como efecto secundario del consumo de ciertos medicamentos o por problemas de salud. Si no es tratado, puede ser la causa de caries, ya que la saliva libera a la boca de pequeños trozos de comida y también ayuda a evitar que el ácido forme placa sobre los dientes.
El cáncer oral es otra enfermedad bucal. Suele manifestarse como una mancha o ampolla pequeña, blanca o roja. Se desarrolla usualmente en la lengua, labios y piso de la boca. El consumo de tabaco combinado con alcohol es considerado la causa principal de su aparición. Ocurre con más frecuencia en personas mayores de 40 años de edad y casi siempre es descubierto en etapa avanzada, cuando es más difícil de tratar, pues no es doloroso y pasa inadvertido, en especial cuando las visitas al dentista son escasas.
La mejor defensa
Mantener una buena salud oral es una responsabilidad para contigo misma. Ten presente que los tratamientos preventivos siempre son menos dolorosos y más económicos que la cura. Por eso es importante que visites a tu odontólogo cada cuatro meses, para prevenir y diagnosticar a tiempo cualquier problema.
Frente a un problema dental, el primer paso no quirúrgico por lo general incluye una limpieza especial, llamada detartraje y alisamiento radicular, más conocido como limpieza profunda. Sirve para remover la placa dental y los depósitos de tártaro en las superficies de los dientes y de las encías. Este procedimiento ayuda a sanar el tejido de las encías y a reducir las bolsas periodontales.
Tu dentista además puede recomendarte medicamentos para ayudar a controlar la infección y el dolor, o para ayudar a la cicatrización, como píldoras, un enjuague bucal o una sustancia que él mismo coloca directamente en la bolsa periodontal luego de la limpieza.
En la siguiente visita, se enfoca en la revisión de la profundidad de las bolsas periodontales, para determinar el efecto del tratamiento. En este punto puede que no requieras de más intervenciones y sólo te sugiera cuidados preventivos. Por el contrario, si descubre que las bolsas son profundas y el hueso de soporte se ha perdido, puede ser necesaria una cirugía para prevenir que pierdas uno o más dientes.
Ten en cuenta que la salud oral es parte integral de tu bienestar, razón por la que necesitas llevar a la práctica los siguientes consejos:
1. Cepíllate tres veces al día los dientes, lengua y los carrillos o parte interna de las mejillas, con ello evitas la acumulación de residuos de comida en los tejidos blandos los cuales pueden provocarte caries.
2. Elige cepillos que tengan cerdas suaves con puntas redondeadas. Con esto reduces el riesgo de inflamación de las encías, la hipersensibilidad dental y le das un masaje a los tejidos blandos. Asimismo, evitas el desgaste del esmalte.
3. Selecciona el cepillo de acuerdo al tamaño de tu cavidad bucal. Para esto mide desde la parte posterior la distancia que hay entre los dientes caninos inferiores y con ello busca uno apropiado a esa medida.
4. Utiliza seda dental o algún limpiador interdental una o dos veces al día, esto sirve para higienizar entre un diente y otro. Esto ayuda a remover placa y partículas de comida que suelen acumularse en las áreas donde las cerdas del cepillo no llegan.
5. Reemplaza tu cepillo cada tres meses, los odontólogos afirman que luego de este lapso pierden su funcionalidad.
6. Usa un enjuague bucal antimicrobiano y enriquecido con flúor, por lo menos dos veces al día. Con esta medida controlas la formación de placa bacteriana y la amenaza de caries.
7. Visita al médico si no cesa el mal aliento o halitosis, aun cuando la higiene oral es adecuada. Por lo general éste es un problema de salud que puede ser causado por alteraciones gastrointestinales, boca seca o falta de saliva, infección del tracto respiratorio, sinusitis y bronquitis crónica, diabetes, alteraciones alimenticias como anorexia y bulimia, o desórdenes en el funcionamiento del hígado o de los riñones.
8. Cuida la limpieza en todo momento. Los enjuagues bucales de bolsillo y las tiras para refrescar el aliento son de uso cosmético y no tienen un efecto a largo plazo contra el mal aliento.
9. Acude al odontólogo, en especial cuando estés embarazada. Durante este período las encías suelen inflamarse o sangrar -condición llamada gingivitis del embarazo- como resultado del cambio en los niveles hormonales, los cuales exageran la reacción de la encía con la placa bacteriana y por ello es necesario controlarla. No obstante, también debes hacerlo para prevenir enfermedad periodontal, pues esto aumenta el riesgo de tener un parto prematuro o que el bebé nazca con bajo peso.
10. Cuida tus piezas dentales en todas las etapas de la vida. Las mujeres posmenopáusicas son mas vulnerables a perderlas debido a una enfermedad periodontal. Esto porque las deficiencias de estrógeno que ocurren luego del climaterio reducen la densidad mineral de los huesos, y sumado a la presencia de alguna enfermedad bucal, debilita el hueso alveolar que mantiene los dientes en su lugar.
11. Modera el consumo de café, tabaco, té, vino tinto, jugos artificiales, curry, soya, bebidas carbonatadas y los minerales en el agua, porque tienden a manchar u oscurecer los dientes a medida que pasa el tiempo.
Asimismo, la pérdida del color dental a veces es generada por antibióticos, exceso de flúor por vía oral durante la etapa de crecimiento, rellenos antiguos, daño a los nervios dentales o traumatismos en los dientes.
12. Reduce de tu dieta el consumo de golosinas, caramelos y comida chatarra, pues el ambiente propicio para las caries es un sustrato alimenticio rico en carbohidratos.
Por Karla Rímola
Fuente: Alejandro Pastorio, odontólogo especialista en odontopediatría, del Centro Dental Especialistas. Fernando Cáceres, cirujano odontólogo especialista en odontología cosmética. Odontólogo Dennis Ruano.