ico Salud

Trastornos más comunes del olfato

enero - 2010

Cuando se habla de la nariz, lo más común en la actualidad es relacionarla con la cirugía estética y una apariencia perfecta. Pero más que un símbolo de belleza adentro de ella hay un sistema complejo que se encarga de llevar los olores al cerebro, para identificarlos y hasta almacenarlos en la memoria. ¿Imaginas qué pasaría si un día pierdes el sentido del olfato? 

Se considera que por medio de la nariz el ser humano es capaz de detectar hasta 10 mil olores diferentes. Además de permitirnos disfrutar de aromas agradables, por ejemplo los de la comida o las flores, también es muy útil para detectar situaciones en las cuales podemos estar en peligro.
Sin embargo, se calcula que en un año las consultas clínicas por trastornos del olfato ascienden a 200 mil en todo el mundo. Entre las causas de pérdida de sensibilidad olfativa más comunes se encuentran los siguientes padecimientos:


Pólipos nasales
“Son formaciones carnosas en la membrana mucosa nasal”, según se cita en el Manual Merck de Información Médica para el Hogar. A diferencia de los pólipos que se producen en otras partes del cuerpo, éstos no implican el riesgo de cáncer, aunque siempre deben ser examinados por un profesional.

Suelen aparecer por herencia familiar, resultado de una infección, rinitis o problemas de páncreas. Las personas que los tienen pueden ser altamente alérgicas al ácido acético y a los antiinflamatorios no esteroideos. 

Pueden tratarse con fármacos corticosteroides, pero en algunos casos se hace indispensable la intervención quirúrgica.


Vestibulitis nasal
Es una infección que se encuentra en la entrada de la nariz. Se manifiesta por el aparecimiento de costras alrededor de las ventanas nasales, resultado de ampollas que se forman en la base de los vellos nasales. El tratamiento más común es una combinación de ungüento medicado, antibiótico por vía oral y la aplicación de paños húmedos tres veces al día durante 15 ó 20 minutos.

En casos crónicos se forman forúnculos -inflamación purulenta producida por la infección bacteriana de un folículo piloso- bajo la piel de la punta de la nariz. El principal riesgo de esto es que las bacterias se propaguen por medio de las venas y lleguen al cerebro, ésto se conoce como trombosis del seno cavernoso.


Rinoescleroma
Consiste en una infección provocada por la bacteria Klebsiella Rhinoescleromatis. Es más frecuente entre los 15 y 35 años, explica el médico German Martínez Cota. Produce costras, obstrucción nasal, olor fétido, ardor y resequedad de la faringe. Su presencia puede causar deformidad nasal, pérdida del olfato y dolores de cabeza.

Su tratamiento implica la administración de antibióticos.


Rinitis
Consiste en una inflamación e hinchazón de la membrana mucosa. Se manifiesta con secreción nasal y nariz tapada. Cuando la rinitis es producto de infecciones virales o alergias suele ser de corta duración. Es una reacción del sistema inmunológico por un factor ambiental. 

La rinitis crónica suele darse junto con sinusitis. Existen diversas formas de desarrollarla: cuando la membrana mucosa se adelgaza y endurece, provocando resequedad en los conductos nasales, se conoce como rinitis atrófica; y cuando los síntomas son nariz tapada, estornudos, secreción nasal u otras reacciones alérgicas, aun cuando aparentemente no hay alérgenos en el ambiente, se trata de una rinitis vasomotora.
Su tratamiento requiere medicamentos específicos en cada caso.


Sinusitis
Consiste en la inflamación de los senos paranasales, consecuencia de una alergia o infección. Cuando es aguda se da por la presencia de bacterias que han bloqueado los accesos a los senos paranasales, por ejemplo durante un resfriado. Suele causar dolor de cabeza y, especialmente, en el rostro. 

Se diagnostica sinusitis crónica si la persona la padece de ocho a 12 semanas consecutivas o por más tiempo. No hay una causa específica, pero al igual que la rinitis puede desarrollarse por una infección viral, una alergia o exposición a un elemento contaminante en el ambiente. Los dolores de cabeza son menos frecuentes que en la sinusitis aguda, pero es común un malestar del cuerpo en general.

Para indicar el tratamiento adecuado es necesario que el paciente se someta primero a una radiografía, a manera de descubrir el avance de la enfermedad y en qué parte de la cabeza se concentra la mucosa.


Un futuro prometedor

De acuerdo con el otorrinaringólogo Joel Alemán, las investigaciones en medicina auguran grandes avances para el tratamiento de enfermedades del olfato. En la actualidad se ha establecido la relación de quimiorreceptores nasales con enfermedades que afectan diferentes partes del cuerpo. Pero específicamente con la nariz, se espera que más adelante se administren tratamientos bien dirigidos, gracias a que las células de la mucosa se regeneran cada 30 días.




Por Alejandra Cardona

Fuentes: Joel Alemán, otorrinaringólogo. Manual Merck de Información Médica para el Hogar, Editorial Océano. Sitio web: German Martínez Cota, de www.uag.mx/66/Info.htm

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