Guatemala sorprendió en 2008 al mundo culinario cuando ganó una medalla de plata en la categoría regional, durante su primera participación en las Olimpiadas de Cocina. Este año los participantes van con una sola meta: traer el oro a casa.
Alemania es el punto de reunión de más de 1,700 chefs de 52 países que buscan destacar en las Olimpiadas de Cocina. Esta es una competencia tradicional que lleva más de dos siglos y Guatemala competirá por segunda vez.
La fecha de la competencia se acerca porque del 5 al 10 de octubre se darán cita la sazón y creatividad. Cinco días en que darán fruto los meses de esfuerzo y dedicación que los connacionales han puesto en un entrenamiento que lleva más de un año.
Guatemala tendrá dos equipos de representantes, bajo la dirección de la chef Euda Morales. El primero es el de los profesionales, integrado por chefs de renombre nacional y, por primera vez, estarán los junior, un grupo de estudiantes destacados en el área de cocina. Ambos han pasado entrenando para estas justas. Conócelos y descubre cuáles son los secretos que se encierran detrás de la preparación para este evento.
Carlos Roberto CruzActualmente trabaja en los Hostales del Irtra. Sus ingredientes preferidos son las hierbas y las flores comestibles, porque le dan un toque único a las comidas. Compite por segunda vez: “Hicimos un buen papel con la medalla de plata hace cuatro años, lo cual puso la comida guatemalteca en la escena internacional, esto nos da un reto más grande para mejorar los resultados”, agrega el chef.
Su mayor énfasis es que el equipo termine sus preparaciones en el tiempo justo. Un retraso de minutos podría representar la descalificación.
Euda MoralesEs la líder o team manager por segunda ocasión. Además será la primera latinoamericana en participar como juez durante el evento.
Comenta que la visión de este año estará inspirada en el B’aktun 13 y desfilarán ingredientes tradicionales de la comida guatemalteca.
Lo natural y orgánico tendrán peso.
Esteban GarcíaEs el chef actual del Club Italiano y es su primera actuación en la competencia. Ha hecho pasantías en Argentina y Perú, además de cocinar en restaurantes en Estados Unidos.
Su principal expectativa es pone el nombre de Guatemala en alto y conservar los ingredientes propios de la región.
La malanga es uno de sus ingredientes favoritos.
erónica RustriánElla tiene un técnico en preparación de alimentos y en el equipo es la chef repostera. Divide su tiempo entre universidad, trabajo y la competencia.
Comenta que cada semana se presentan propuestas y mejoras de los platillos y además reciben la visita mensual de un chef internacional que evalúa el trabajo del grupo y comparte técnicas para desarrollar.
El chocolate y maracuyá son los ingredientes que más le gustan a esta joven de 23 años.
Luis CastilloConsidera que el reto más grande es la perfección y disciplina. Durante varias horas diarias se entrena para mantener el nivel de los competidores.
Su experiencia le afirma que la fortaleza más grande es la química que hay en grupo y la riqueza de la cocina guatemalteca que tiene ventajas únicas.
En su cocina no puede hacer falta el anacate y los chiles guaque.
Ileana AguirreNo solo la comida es la protagonista en esta competencia. Aguirre como diseñadora de interiores tiene a su cargo la ambientación de la mesa.
Al igual que los platillos la celebración de B’aktun es el punto de referencia.
Uno de los detalles especiales es la vajilla que donará el museo Popol Vuh.
Shalom de la CruzEl año pasado el equipo de Shalom ganó un concurso junto a María José Ruano y Alejandra Estrada, durante la Feria Alimentaria y esto les valió para ser consideradas como participantes en las olimpiadas.
Comenta que el oro es también su meta.
Sus platillos al igual que el equipo profesional se centrará en el rescate de la gastronomía guatemalteca. Disfruta mucho del loroco por su textura y sabor.
María José RuanoElla estudia Administración de Hoteles y Restaurantes.
Asegura que la pasión es su principal motivación para la próxima competencia. “El entrenamiento ha sido durante varios meses y esto permite la perfección”, dice María José.
Sus ingredientes favoritos son los chiles secos, por el sabor que aporta a los platillos.
Mildred Ortiz“Me siento nerviosa de estar en las Olimpiadas y aunque es una tarea difícil, no es imposible”, dice la joven participante, quien junto con Francis fueron seleccionados por sus habilidades para integrarse al equipo.
Uno de los retos más grandes que ha tenido es aprender la técnica del áspic -es una de las bases utilizadas durante la competencia-, la idea es que los alimentos tengan una cubierta gelatinosa para mantener su sabor y textura.
Francis BoagartsEs el único hombre en el equipo junior.
Comenta que para estar en esta competencia el ingrediente principal es la pasión por la cocina.
“Cada semana recreamos nuestra participación para hacerla lo más real posible, le dedicamos horas y días de desvelo y esfuerzo”, agrega Francis.
Alejandra María Estrada VásquezPara ella es un privilegio que los chefs profesionales los lleven de la mano en el aprendizaje y mejoramiento de cada una de las técnicas y propuestas que se llevarán a cabo. “Por las noches trabajamos, nos desvelamos con los tiempos exactos y horarios que se tendrán en Alemania.
Este tipo de entrenamiento nos lleva a no tener sorpresas y estar a los niveles de exigencia”, dice la estudiante. También comenta que el áspic es el gran reto porque hace que todos los detalles resalten más y, por ello, todos los cortes tienen que ser perfectos.
Por Ingrid Reyes
Fotos: Paul Devaux
![]()
.